CATARATAS

¿Qué son las cataratas?
Las cataratas son la disminución o perdida de transparencia del cristalino, el cual es el lente natural del ojo que se encuentra detrás de la pupila. A través del cristalino pasan los rayos de luz hacia la retina y ahí forman las imágenes que percibimos. Por ello, cuando el cristalino pierde transparencia, se impide el paso de la luz de una forma clara a la retina, haciendo que el paciente sufra una pérdida progresiva de la visión.
¿Por qué se producen?
Con el pasar de los años, el cristalino se vuelve más opaco. El envejecimiento es la causa principal de las cataratas. Cabe mencionar que existen otros factores ajenos a la edad que pueden producir cataratas, como condiciones genéticas, traumatismos, enfermedades oculares o del organismo (principalmente la diabetes), o el consumo de ciertos farmacéuticos. En ciertos casos, la catarata es congénita, la cual se presenta desde el nacimiento.
¿Cómo se pueden prevenir?
No hay manera de prevenir las cataratas, pero se pueden detectar mediante revisiones oculares. Es recomendable consultar a un oftalmólogo periódicamente, sobre todo a partir de los 45 años, para detectar la existencia de alguna catarata, la patología exacta, tamaño y ubicación, así como determinar si es posible y conveniente operarse y el momento más adecuado.
Según el tamaño y ubicación de las zonas opacas del cristalino, podría no notarse el desarrollo de la catarata. Estos son algunos de los síntomas más habituales:
  • Durante la formación de las cataratas, suele aparecer visión borrosa y, en ocasiones, doble
  • Es muy común la fotofobia (la luz resulta molesta) entre personas con cataratas.
  • Se percibe mejor vista en días nublados que en días soleados
  • En ocasiones se reporta no dejar de necesitar lentes para ver de
  • Se dificulta la vision nocturna, especialmente al manejar.
  • Cambios frecuentes en la graduación de los lentes.
Puede haber un cambio repentino en el grado de miopía a partir de los 50 años, o al contrario, que se produzca una recuperación de la visión inexplicable. Esto ocurre porque las cataratas provocan cambios en el cristalino que le dan las propiedades de un lente de aumento, el cual se puede percibir como una mejoría de la visión del paciente.
El tratamiento mas común de las cataratas es quirúrgico. La cirugía de la catarata es una intervención breve, indolora, de bajo riesgo anestésico y de recuperación rápida.

El procedimiento más habitual es la facoemulsificación, que consiste en deshacer la catarata y aspirarla. La cirugía incluye la substitución del contenido opaco del cristalino por un lente intraocular artificial, cuya elección dependerá de las características visuales de cada paciente.

Pese a los buenos resultados, no se puede olvidar que es una cirugía y como tal, no se excluye de riesgos. Las complicaciones de una mala cirugía de catarata son la principal causa de opacidades de la córnea, glaucoma y desprendimiento de la retina, entre otros.

Para minimizar los posibles riesgos de la operación, es recomendado ponerse en las manos expertas y ser intervenido con la mejor técnica y equipos de mejor tecnología.